¿Por qué el Pilates nos ayuda con los dolores de espalda?

La práctica del Pilates es beneficiosa para nuestra columna, sobre todo para nuestra columna lumbar.

Nuestra espalda es un conjunto de veinticuatro vértebras separadas entre sí por un disco intervertebral, el cual actúa como un mecanismo de amortiguación de cargas; cinco vértebras unidas para formar el hueso sacro; y cuatro vértebras para formar elcóccix. Esta estructura posee cuatro curvas, dos lordóticas y dos cifóticas, necesarias para llevar a cabo sus funciones de sostén y de movimiento (1).

columna

 

 

Columna vertebral. Tomado de Cailliet  (1).

 

Para llevar a cabo sus funciones, la columna lumbar necesita de otros sistemas aparte de su estructura ósea. Dentro de estos sistemas, se incluyen el muscular y fascial principalmente (2).

Dentro de los tejidos musculares responsables de la estabilidad de la columna vertebral, aparte de la musculatura del tronco también se debe incluir la relacionada con la cintura escapular, pelvis y cadera. Y la correcta sincronización de todas ellas proporciona a la columna vertebral el movimiento y estabilidad adecuados. Esto apoya la realización del Pilates, ya que se dirige a los diferentes músculos relacionados con la columna y no exclusivamente a uno o dos músculos de la espalda (2).tranverso abdomen

Dentro de toda la musculatura que ayuda a la estabilidad de la columna y que se trabaja en Pilates, es importante hacer especial mención al músculo transverso del abdomen y los músculos multífidos, ya que actúan como importantes estabilizadores de la región lumbar. Tanta es su importancia, que se ha comprobado la existencia de una relación entre la debilidad de estos músculos y la aparición del dolor lumbar crónico (2).

Todo esto nos informa de la importancia de trabajar toda la musculatura relacionada con la columna para reforzar su estabilidad y así evitar la aparición de dolores. Y una buena forma de trabajar estos músculos es practicando Pilates.

pilates varios

Bibliografía

 

  1. Cailliet R. Síndromes dolorosos dorso. 3ª ed. México: El Manual Moderno; 1990.
  2. Vleeming A, Mooney V, Stoeckart R. Movimiento, estabilidad y dolor lumbopélvico. 2ª ed. Barcelona: ElsevierMasson; 2008.

 

 

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